Mucho puede hablarse de las fichas de refuerzo de toda la vida. Sin pretender entrar en el debate con la profundidad y dedicación que merece porque carezco del tiempo necesario para ello, no quiero ahorrarme reconocer que su utilidad, empleadas en su justa medida, es manifiesta. Por otra parte, he observado que, una vez familiarizado con mi letra, mi alumnado se muestra interesado en realizar una tarea en soporte papel cuando advierten que está escrita a mano por mí. Ignoro si existe algún tipo de conexión emocional que dispare alguna carga extra de motivación... La ficha que propongo en el documento adjunto a mí me ha resultado muy útil como herramienta de diagnóstico, no tanto para calificar la respuesta en sí como para evaluar otros parámetros igualmente interesantes: el grado de autonomía, el tiempo empleado, la atención prestada a la tarea y alguna más. Ficha de sumas